
Manchas oscuras en la cara: ¿es melasma?
El melasma es una forma de hiperpigmentación facial. Sus principales causas son la genética, las hormonas y la exposición solar.
Se caracteriza por la aparición de manchas oscuras en el rostro. Estas manchas ocurren cuando los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento de la piel, se vuelven hiperactivos y generan un exceso de melanina que se deposita en la piel.
La causa más común del melasma es la exposición al sol, aunque los cambios hormonales provocados por el uso de anticonceptivos orales o durante el embarazo pueden agravar la condición.
El melasma es una de las afecciones más difíciles de tratar en dermatología y, aunque se logren buenos resultados, tiende a recaer con el tiempo. El tratamiento de primera línea consiste en el uso diario de protector solar con color que contenga óxidos de hierro, lo cual ayuda a prevenir que la hiperpigmentación empeore.
Una vez que el melasma se ha desarrollado, se pueden usar ingredientes despigmentantes como hidroquinona, arbutina, ácido kójico, retinoides y vitamina C para reducir su apariencia.